Los trucos de Claude que se hacen virales casi siempre son la misma cosa: una frase que le pegas al prompt y que supuestamente lo vuelve diez veces mejor. Amenazarlo, ofrecerle propina, decirle que es un experto de clase mundial, pedirle que respire hondo.
Nada de eso mueve la aguja hoy. Lo que sí la mueve es aburrido y no se comparte bien: entender que cada mensaje que mandas paga por todo lo que ya está en la conversación, y administrar eso.
Estos son los cuatro que sí uso todos los días. Los cuatro suben la calidad de la respuesta y bajan el consumo al mismo tiempo, que es la única señal de que un truco es real.
Por qué el contexto es lo que cuesta
Aquí está el mecanismo, porque sin él los cuatro hacks parecen arbitrarios.
Cada vez que mandas un mensaje, el modelo no lee solo ese mensaje: lee toda la conversación otra vez. El archivo que subiste hace veinte turnos, la salida gigante de aquel comando, las tres rutas que ya descartaron. Todo eso se vuelve a procesar en cada turno.
Eso tiene dos consecuencias. La obvia es el costo: una conversación larga cuesta más por mensaje que una corta, aunque escribas lo mismo. La menos obvia importa más: entre más basura hay en el contexto, peor responde. La información relevante compite con la irrelevante, y a veces pierde.
Por eso los cuatro hacks son el mismo movimiento visto desde distintos ángulos: mantén el contexto limpio.
Los 4
1. Ver el sobrepeso antes de tocar nada /context
Es el comando que casi nadie corre y el que debería ser el primero. Te dibuja el uso actual del contexto como una cuadrícula de colores y te dice qué lo está llenando: qué herramientas están pesando de más, si hay archivos de memoria inflados, y qué tan cerca estás del límite.
La razón para correrlo antes de optimizar es simple: casi siempre el culpable no es lo que crees. La gente asume que el problema es "hablé mucho" y resulta ser un archivo enorme que pegó al principio, o un servidor conectado que mete su catálogo completo de herramientas en cada turno. Optimizar a ciegas es cómo se pierde una tarde.
Cuándo: apenas sientas que va lento o que empieza a olvidar cosas. Antes de compactar, no después.
2. Reiniciar con la herramienta correcta /compact y /clear
No son sinónimos y usar el equivocado es caro en las dos direcciones.
/compact resume la conversación hasta ahí y sigue en el mismo hilo. Sirve cuando el trabajo continúa pero el historial ya pesa. El detalle que casi nadie usa: acepta instrucciones de enfoque. En vez de dejar que resuma lo que él crea importante, le dices qué conservar.
/clear arranca de cero, con el contexto vacío. Es lo correcto cuando cambias de tarea, y es donde la gente se equivoca más: seguir con la misma conversación después de terminar algo hace que la tarea nueva cargue con todo el ruido de la anterior.
La regla: misma tarea, /compact. Tarea distinta, /clear. Si dudas, es /clear.
3. Un modelo para pensar y otro para el trabajo pesado /model y /effort
El error más caro no es usar el modelo equivocado: es usar el mismo para todo. Pensar el plan de un cambio grande y ejecutar veinte ediciones mecánicas son tareas con perfiles de dificultad opuestos.
La forma manual: planea con el modelo bueno, y cuando el plan esté claro cambia con /model al rápido para la ejecución. La forma automática: existe el modo opusplan, que usa el modelo de razonamiento mientras planeas y cambia solo al de ejecución cuando empieza a trabajar.
Y hay una segunda palanca que la gente olvida: /effort. Bajar un escalón el esfuerzo en trabajo rutinario reduce el consumo sin que se note en el resultado. Súbelo solo cuando la tarea lo pida.
Cuándo: en cuanto una sesión tenga una fase de decidir y una de ejecutar. O sea, casi siempre.
4. Redirigir en el segundo cinco, no en el minuto tres Esc
Este es el que más dinero ahorra y el que menos gente usa, por un motivo psicológico: cuando ves que va por el camino equivocado, la tentación es dejarlo terminar para no "desperdiciar" lo que lleva.
Es exactamente al revés. Esa salida equivocada se queda en el contexto y la vas a pagar en cada turno siguiente, además de confundir al modelo sobre qué querías. Interrumpir con Esc detiene la respuesta o la llamada de herramienta a media jugada y conserva lo que ya hizo bien, para que corrijas el rumbo ahí mismo.
Un patrón que funciona: interrumpe y no repitas el encargo completo. Di solo qué cambió. "Para. No toques la base de datos, solo el archivo de configuración."
Cuándo: en el instante en que la primera línea de su plan te suene mal. No después.
El paso que todo mundo se salta: compactar de forma dirigida. /compact a secas conserva lo que el modelo cree importante, y lo que él cree importante rara vez es lo que tú necesitas cinco turnos después. Escribe qué conservar: "compacta, pero deja completos los nombres de archivo que ya modificamos y las dos decisiones de arquitectura que tomamos". El resumen queda la mitad de largo y el doble de útil.
El orden en el que se usan
Los cuatro juntos forman un ciclo, y en ese orden es donde rinden.
- Arranca limpio. Tarea nueva,
/clear. No arrastres la anterior. - Elige con qué vas a pensar. Modelo y esfuerzo según el tipo de trabajo, no por inercia.
- Corrige temprano. Cada vez que veas desvío,
Escy una frase de corrección. - Mide antes de resumir. Cuando pese,
/contextprimero y/compactcon instrucciones después.
Hay un quinto movimiento que vale la pena conocer aunque no lo usé como hack principal: cuando te salga una duda lateral a media tarea, /btw la responde sin ensuciar el hilo principal. Es la versión chica del mismo principio.
Cómo saber si te está funcionando
No lo midas por sensación. /usage te da el costo de la sesión y el desglose de qué lo está consumiendo, incluyendo qué skills, subagentes y servidores conectados están pesando.
La señal de que lo estás haciendo bien es contraintuitiva: tus sesiones deberían volverse más cortas y más numerosas, no más largas. Una conversación de sesenta turnos que sobrevivió tres tareas distintas es cara y confusa. Cuatro conversaciones de quince turnos, cada una con una tarea, cuestan menos y salen mejor.
Si después de una semana tus sesiones siguen siendo maratones, el hack que te falta es el más simple de los cuatro: /clear cuando terminas algo. Para ir más a fondo por ese lado, la lista para limpiar el contexto y la guía de cómo dejar de quemar tu límite de uso atacan el mismo problema desde el otro extremo.