El cuello de botella de una landing page nunca fue producirla. Es decidir. Alguien propone un enfoque, el equipo discute el titular, se pide una segunda versión, pasan cuatro días, y al final se elige la primera con dos palabras cambiadas.
Ese ciclo se rompe cuando puedes ver cinco enfoques distintos al mismo tiempo. No cinco versiones de lo mismo con otra tipografía: cinco lecturas realmente diferentes del mismo producto. Con eso enfrente la discusión dura diez minutos, porque ya no es opinión contra opinión, es comparar.
Este es el brief exacto que uso y lo que hay que hacer con el resultado.
Dónde vive
Claude Design está en la barra lateral de la app de Claude. Entras, creas un proyecto nuevo y trabajas ahí. No es una herramienta aparte ni pide instalar nada, y esa es media razón por la que casi nadie la usa: está a la vista y se ve como una función más.
Lo que hace distinto es que produce diseño navegable, no una imagen. Puedes abrir cada variación, verla en móvil, cambiarle cosas, y al final mandarla a construir. Si nunca la has abierto, la vista completa está en la guía de Claude Design.
El brief
Todo el resultado depende de esto. Un brief flojo produce cinco páginas mediocres igual de rápido.
Necesito una landing page para [NOMBRE DEL PRODUCTO], que es [una
frase: qué es y para quién].
Objetivo de la página: [elige uno - registrarse a la prueba gratis /
agendar una demo / comprar ahora / entrar a la lista de espera]
Audiencia: [quién lee esto: su puesto, su dolor, qué tan técnico es]
Tono: [elige 2 o 3 - directo / minimalista / cercano / serio /
divertido / profesional / premium]
Colores de marca: [color principal en hexadecimal + un acento. Fondo
neutro.]
Páginas que me gustan (no las copies, absorbe la energía):
1. [liga 1]
2. [liga 2]
3. [liga 3]
Qué va en la página, en este orden:
1. Encabezado con un titular fuerte, un subtítulo de una línea y el
botón principal.
2. Tres bloques de "qué obtienes" o "cómo funciona".
3. Prueba social: testimonio o barra de logotipos.
4. Preguntas frecuentes o detalle de funcionalidades.
5. Bloque final de llamado a la acción.
6. Pie de página minimalista.
Genera 5 variaciones distintas. Cada una tiene que diferir de verdad:
distinta estructura, distinto ángulo de titular, distinto tratamiento
visual. No quiero 5 versiones de la misma página con otra tipografía.
Al terminar, dame una línea por variación explicando qué hace
diferente su enfoque, para poder elegir rápido.
Las tres partes del brief que hacen el trabajo
El objetivo único. Una página con dos objetivos no convierte para ninguno. Si pides "que se registren y también que agenden demo", vas a recibir cinco páginas con dos botones que compiten. Elige uno.
La instrucción de que difieran de verdad. Sin ese renglón, el resultado por default son cinco primos hermanos. Con él, obtienes enfoques que no se te habrían ocurrido: uno que abre nombrando el problema, otro que abre con el resultado, otro que abre con una objeción.
La línea de explicación por variación. Es lo que convierte cinco imágenes bonitas en una decisión. Sin esa nota, vas a elegir la que se ve más linda, que casi nunca es la que convierte mejor.
El paso que todo mundo se salta: escribir la audiencia con dolor concreto. "Dueños de negocio" no dice nada. "Director de operaciones de una empresa de servicios de 30 a 80 personas, que hoy arma el reporte de productividad en Excel y no confía en el dato" produce un titular completamente distinto. El brief no falla por falta de instrucciones de diseño, falla por falta de audiencia.
Cinco páginas que vale la pena estudiar
Las referencias que pegas en el brief importan más que el tono que pediste. Estas cinco son útiles porque cada una resuelve una cosa distinta y bien:
- Magic Spoon — titulares que nombran el problema antes de presentar el producto, con el producto muy protagonista en el encabezado. Úsala de referencia cuando vendas algo que sustituye a otra cosa.
- Allbirds — limpieza extrema. Poco texto, mucho aire, el producto sostiene la página solo. La referencia correcta cuando el producto se explica al verlo.
- Brooklinen — prueba social apilada justo debajo del encabezado: logotipos, número de clientes, calificación. Sirve cuando el problema es la desconfianza, no el entendimiento.
- Bombas — el propósito de la marca amarrado al producto, no como sección aparte. Referencia útil si tu diferenciador es una postura y no una funcionalidad.
- Glossier — fotografía de estilo de vida que hace que la página se lea como revista. La menos aplicable a negocio B2B y la más útil cuando vendes identidad.
Pega tres, no cinco. Con cinco referencias el resultado se promedia y vuelves a lo genérico.
El pase a Claude Code
Cuando ya elegiste la variación ganadora, hay un botón de traspaso a Claude Code. No manda una imagen: empaqueta el sistema de diseño, los componentes y los recursos, y Claude Code construye la página real en tu repositorio con eso.
Es la parte que cambia la naturaleza del ejercicio. Sin ese paso, Claude Design es una herramienta de exploración bonita. Con ese paso, es el primer tramo de un proceso que termina en una página publicada.
Dos cosas que conviene hacer antes de apretar el botón:
- Deja el texto final en el diseño. Si pasas la página con texto de relleno, vas a construir dos veces. El copy definitivo cambia el largo de los bloques y eso cambia la maquetación.
- Decide dónde vive. Repositorio, dominio y a dónde manda el formulario. Si no lo decides antes, Claude Code va a asumir algo y vas a acabar moviendo archivos.
Cómo elegir la ganadora sin discutir tres días
El error clásico es elegir por gusto en grupo. Lo que funciona es elegir contra tres preguntas, en este orden:
- ¿El titular dice qué gana el que lee, sin saber nada del producto? Si hay que leer dos secciones para entender de qué se trata, esa variación se cae aquí.
- ¿La primera pantalla, sin hacer scroll, tiene el titular, el subtítulo y el botón? Suena obvio. La mitad de las variaciones lo falla.
- ¿La objeción principal de tu cliente aparece antes del segundo llamado a la acción? Precio, tiempo de implementación, seguridad, permanencia. Lo que sea que siempre te preguntan.
De cinco variaciones, con esas tres preguntas suelen quedar dos. Y de esas dos, la decisión honesta es publicar una y probar la otra después, no fusionarlas. Fusionar dos enfoques buenos produce uno tibio.
Si quieres exprimir más la herramienta —gráficos en movimiento, estilos de marca reales, reconstruir un sitio desde su liga— eso está en las tres formas que casi nadie usa de Claude Design.