Revisa tu estado de cuenta del mes pasado y cuenta los cargos recurrentes que existen para darte información, estructura o un plan. No un servicio físico, no una persona que se responsabiliza de algo. Solo información y estructura.
Esa columna es la que se puede cancelar. Y suele ser más larga de lo que uno cree.
Abajo están nueve trabajos que la gente sigue pagando por suscripción y que un asistente de IA hace igual o mejor, cada uno con el prompt completo para que no tengas que inventarlo. Al final está la lista de las que no deberías cancelar, que importa más.
La regla para saber cuál sí se cancela
No todo servicio se reemplaza. La línea es clara si te haces una pregunta: ¿lo que pago es conocimiento genérico o es responsabilidad?
- Conocimiento genérico y estructura — un plan de estudio, una rutina, una plantilla, un formato correcto, alguien que te haga las preguntas ordenadas. Eso la IA lo cubre bien y a costo cero.
- Responsabilidad, acceso o diagnóstico — alguien que firma, que responde legalmente, que te examina, que tiene la llave de un sistema, o que te va a buscar el jueves si no llegaste. Eso no se reemplaza con un chat.
Los nueve de abajo caen del lado izquierdo. Los del cierre, del derecho.
Los 9 trabajos que ya no necesitas pagar
1. Tutor de idiomas conversación diaria
Lo que pagas por una app de idiomas es una secuencia de ejercicios y un poco de conversación. Lo segundo es lo único difícil, y es justo lo que un modelo hace sin límite de turnos, corrigiéndote en el momento y sin que te dé pena equivocarte.
Eres mi tutor de inglés de nivel intermedio. Cada sesión funciona así:
1. Me propones un tema de conversación cotidiano y platicamos solo en inglés.
2. Cuando cometo un error, no cortas la conversación: sigues respondiendo
con naturalidad y al final del intercambio me das la corrección.
3. Cada 10 mensajes paras y me devuelves: los 3 errores que más repetí, la
forma nativa de decir 2 cosas que dije de forma rara, y 5 palabras nuevas
del tema de hoy con ejemplo.
4. Llevas memoria de mis errores recurrentes y me los vuelves a meter en
la conversación de la siguiente sesión hasta que deje de fallarlos.
Empieza preguntándome de qué quiero hablar hoy.
Para quién: quien ya entiende el idioma pero se traba al hablar. Para arrancar de cero, una app estructurada sigue siendo mejor.
2. Entrenador personal rutina y progresión
La parte cara de un entrenador es que esté parado junto a ti. La parte que casi nadie usa es la que sí puedes automatizar: diseñar la rutina, ajustar cargas cada semana y decidir qué hacer cuando te dolió el hombro.
Eres mi entrenador. Antes de darme nada, entrevístame sobre: días que puedo
entrenar, tiempo por sesión, equipo disponible, lesiones o dolores actuales,
nivel real (cuánto levanto hoy en los básicos) y mi objetivo en una frase.
Luego arma un plan de 4 semanas con progresión semanal explícita: series,
repeticiones, carga sugerida y qué debo aumentar cada semana. Incluye
calentamiento y una alternativa para cada ejercicio por si el equipo está
ocupado.
Cada semana te reporto qué levanté y me ajustas la siguiente. Si te reporto
dolor articular, cambias el ejercicio y me dices por qué.
No me des consejo médico: si describo dolor que no cede, me dices que vaya
con un especialista.
Para quién: quien entrena solo y lleva meses haciendo la misma rutina sin subir nada.
3. Nutriólogo planeación de comidas
Con un matiz importante: si tienes una condición médica, esto no aplica. Para el caso común de "quiero comer mejor y no sé qué cocinar", lo que pagas es planeación semanal y una lista de súper, y eso se resuelve en un chat.
Ayúdame a planear mi alimentación de la semana. Primero pregúntame:
cuántas personas comen, qué no como (alergias, cosas que odio), cuánto
tiempo tengo para cocinar entre semana, presupuesto aproximado, qué
electrodomésticos tengo y cuál es mi objetivo.
Después dame:
- Menú de 7 días con desayuno, comida y cena, reusando ingredientes para
que no se me eche nada a perder.
- La lista de súper agrupada por pasillo.
- Qué puedo preparar el domingo para que la semana sea de armar, no cocinar.
- Tres cenas de emergencia de 10 minutos con lo que ya está en la lista.
No calcules calorías ni macros si no te los pido, y aclara que esto no
sustituye a un profesional si tengo alguna condición de salud.
Para quién: quien pide comida a domicilio por indecisión, no por gusto. Si hay diagnóstico de por medio, ve con un nutriólogo real.
4. Planeador de viajes itinerario y logística
La agencia cobra por dos cosas: acceso a tarifas y armar el itinerario. La primera se defiende sola; la segunda no. Un itinerario bien pensado, con tiempos de traslado realistas y un plan B por si llueve, es exactamente el tipo de tarea donde un modelo brilla.
Ármame el itinerario de un viaje a [DESTINO] del [FECHA] al [FECHA],
somos [N] personas. Primero pregúntame: presupuesto por persona, qué tipo
de viaje quiero (descanso, caminar mucho, comida, museos), qué no soporto
hacer, y si hay restricciones de movilidad o alimentación.
Después entrégame el itinerario día por día con: bloques de mañana, tarde
y noche, tiempo de traslado realista entre puntos, un plan B techado para
cada día, y dónde comer cerca de cada bloque.
Marca lo que hay que reservar con anticipación y con cuánta. No inventes
horarios, precios ni disponibilidad: donde no estés seguro, dime que lo
verifique yo y dónde.
Para quién: el que llega al destino y pierde media mañana decidiendo qué hacer.
5. Redactor de currículum adaptado por vacante
El servicio de redacción de currículum te entrega una versión. El problema real es que necesitas una por vacante, y ahí el servicio deja de tener sentido económico. La IA te da una versión por postulación en dos minutos.
Te voy a pasar mi currículum actual y la descripción de una vacante.
Devuélveme:
1. Los 6 requisitos de la vacante ordenados por peso, según cómo está
escrito el anuncio.
2. Mi currículum reescrito para esa vacante: mismo contenido real, distinto
orden y distinto lenguaje. Usa las palabras que usa el anuncio donde
yo tenga la experiencia de verdad.
3. Cada logro convertido a la forma "hice X que produjo Y". Si me falta el
número de un logro, pregúntamelo en vez de inventarlo.
4. Los 2 huecos más grandes entre mi perfil y la vacante, y cómo los
contestaría en entrevista sin mentir.
Prohibido inventar experiencia, fechas, títulos o cifras.
Para quién: quien manda el mismo currículum a treinta vacantes y no entiende por qué no lo llaman.
6. Coach de negocio sesión estructurada
El valor de un coach está en tres cosas: hacerte preguntas que no te haces solo, marcarte el punto ciego y obligarte a comprometerte con algo. Las dos primeras se replican bien si le prohíbes al modelo darte la razón.
Eres mi coach de negocio. Tu trabajo NO es animarme ni validar mis ideas.
Es encontrar el error en mi razonamiento antes de que me cueste dinero.
Cada sesión:
1. Te cuento qué decisión traigo encima.
2. Me haces preguntas hasta entender el problema real, no el que yo enuncié.
Una pregunta a la vez.
3. Me dices explícitamente cuál es el supuesto más frágil de mi plan y qué
pasaría si es falso.
4. Me das la versión más fuerte del argumento en contra de lo que quiero hacer.
5. Cierras con UNA acción concreta para esta semana y la pregunta con la
que vas a revisarme la próxima.
Si en algún momento tengo razón, dímelo en una línea y sigue. No adornes.
Para quién: el que ya tiene claridad y le falta contradicción. El coach humano sigue ganando en la parte de rendir cuentas.
7. Community manager calendario y contenido
Aquí hay que separar. Responder comentarios con criterio y detectar una crisis a tiempo es trabajo humano. Armar el calendario, escribir los pies de foto y adaptar una idea a cinco formatos, no.
Eres el community manager de [NEGOCIO], que vende [QUÉ] a [QUIÉN].
Tono: [3 adjetivos]. Cosas que nunca decimos: [lista].
Ármame el calendario de contenido de 2 semanas con 3 publicaciones por
semana. Para cada una:
- El ángulo en una frase y a qué objetivo sirve (alcance, confianza o venta).
- El texto completo listo para publicar.
- Qué se ve en la imagen o el video, descrito para quien lo va a producir.
- La primera línea, que es lo único que decide si lo leen.
Reparte los ángulos: no más de una publicación de venta directa por semana.
No uses emojis, ni signos de exclamación, ni frases de motivación genérica.
Para quién: negocios chicos que pagan una iguala mensual por doce publicaciones al mes.
8. Copywriter textos de venta
El copy de una página o un anuncio se paga caro porque requiere entender al cliente, no porque requiera escribir bonito. Si tú traes el entendimiento —lo que tus clientes dicen de verdad— el modelo cierra la parte que cobras.
Vas a escribir el copy de [PÁGINA / ANUNCIO / CORREO] para [PRODUCTO].
Antes de escribir una sola línea, pídeme: qué vende exactamente, a quién,
qué problema resuelve en las palabras del cliente, qué han dicho clientes
reales (pégame reseñas o mensajes textuales), qué alternativa tienen hoy y
por qué no les funciona, y cuál es la objeción número uno.
Después escribe 3 versiones con ángulos distintos, no 3 variaciones de la
misma. Para cada una: encabezado, subtítulo, cuerpo y llamado a la acción.
Debajo, una línea explicando qué apuesta está haciendo cada versión.
Usa las palabras de las reseñas que te pasé, no sinónimos elegantes. Nada
de "soluciones", "potenciar", "revolucionario" ni promesas que no pueda
sostener.
Para quién: el que necesita cuatro textos al mes y le cotizan por pieza.
9. Diseñador de interiores distribución y paleta
El diseñador que va a tu casa, mide y consigue proveedores vale lo que cobra. El que te manda un tablero de inspiración y una paleta, no. Lo segundo lo resuelves con una foto del cuarto.
Te voy a subir fotos de [CUARTO] desde tres ángulos y las medidas.
Dame:
1. Qué está fallando hoy en la distribución, en orden de impacto: circulación,
escala de los muebles, iluminación, puntos focales.
2. Dos propuestas de acomodo distintas, descritas mueble por mueble contra
las paredes que sí existen en la foto.
3. Una paleta de 4 colores con el rol de cada uno (base, muros, acento,
textiles) y cómo se lleva con lo que ya tengo y no voy a cambiar.
4. Los 3 cambios de mayor impacto por el menor gasto, en orden.
5. Qué NO debería comprar todavía y por qué.
Trabaja solo con lo que se ve en las fotos. Si necesitas una medida que no
te di, pídemela.
Para quién: quien está por amueblar y no quiere gastar dos veces.
Las que no deberías cancelar
Esta lista importa más que la de arriba, porque cancelar de este lado sale caro.
No canceles a tu contador, a tu abogado ni a tu médico. En los tres casos lo que pagas no es la información —esa está en internet desde hace veinte años— sino que alguien firme, responda y cargue con la consecuencia. Un modelo no puede hacer ninguna de las tres.
Tampoco canceles al terapeuta, al fisioterapeuta ni a nadie que necesite verte, tocarte o examinarte. Y piénsalo dos veces antes de cancelar a la persona que te persigue: los servicios cuyo verdadero producto es que alguien note tu ausencia funcionan precisamente porque hay un humano del otro lado.
El resto —la información empaquetada, la estructura, el formato, el plan— es lo que se volvió gratis. Empieza por uno solo: elige el cargo recurrente más grande de la lista de arriba, corre su prompt dos semanas antes de cancelar nada, y compara. Si quieres seguir por ahí, la guía de sistemas de IA para tu vida real y el auditor de suscripciones son el siguiente paso natural.