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ClaudeAutomatizaciónProductividad

La auditoría que te dice exactamente qué automatizar

Salesforce midió que los vendedores dedican solo el 28% de su semana a vender. Este prompt te entrevista sobre tu semana real, clasifica cada tarea, y te devuelve un plan ordenado con el setup de las 3 primeras.

Le pregunté a un director comercial qué automatizaría primero con IA. Me dijo "los correos de seguimiento". Tres semanas después descubrimos que su equipo perdía más tiempo capturando la misma información en el CRM y en un Excel paralelo que escribiendo correos. La automatización correcta no era la que él sentía pesada. Era la que ni siquiera contaba como trabajo.

Eso pasa siempre. La gente elige qué automatizar por memoria, y la memoria guarda lo que molesta, no lo que consume. Son cosas distintas.

Esta auditoría arregla ese sesgo. Es un prompt largo que te entrevista sobre tu semana real —no la ideal—, clasifica cada tarea que sale, y te devuelve un plan ordenado por retorno con el setup de las tres primeras listo para ejecutar.

Por qué una lista de "qué automatizar" casi nunca sirve

Las listas genéricas de automatización fallan por tres razones concretas.

La auditoría existe para levantar esas tres dimensiones antes de que decidas nada.

Cómo se corre, en la práctica

  1. Abre un chat nuevo, sin contexto viejo que contamine las respuestas.
  2. Pega el prompt completo de abajo y contesta con honestidad incómoda. Si no sabes cuánto tiempo te toma algo, di que no sabes. El modelo va a preguntar de otra forma.
  3. Ten a la mano tu calendario de las últimas dos semanas. Es el único documento que no miente sobre en qué se te va la semana.
  4. Deja que termine la entrevista antes de pedir el plan. Si lo apuras, te va a dar una lista genérica igual a la que ya tenías.

El paso que todo mundo se salta: hacer la auditoría solo sobre tu propio trabajo. Si tienes equipo, córrela también con la persona que hace el trabajo operativo del día. Su lista y la tuya casi nunca coinciden, y la de ella suele tener los mejores candidatos. La tuya trae decisiones; la de ella trae repeticiones.

El prompt completo

Vas a hacerme una auditoría de tareas para decidir qué automatizar con IA.
No me des recomendaciones todavía. Primero entrevístame.

FASE 1 — ENTREVISTA
Hazme una pregunta a la vez y espera mi respuesta antes de la siguiente.
Cubre estos bloques, adaptando las preguntas a lo que yo vaya contestando:

1. Contexto: a qué me dedico, tamaño del equipo, con qué herramientas trabajo
   todos los días, y qué mide mi jefe o mi negocio para decir que tuve un buen mes.
2. La semana real: recorre mi última semana laboral día por día. Para cada
   bloque de trabajo pregúntame qué hice, cuánto duró y con qué herramienta.
   Si te doy una respuesta vaga ("revisé cosas"), pídeme que la desgloses.
3. Lo invisible: pregúntame específicamente por copiar y pegar entre sistemas,
   dar formato, buscar información que ya existe, capturar lo mismo dos veces,
   escribir mensajes de estatus, y esperar aprobaciones.
4. Por cada tarea que salga, levanta: frecuencia, minutos por vez, si el
   resultado es siempre el mismo formato, cuánta decisión propia requiere,
   y qué pasa si sale mal (nadie se entera / cuesta dinero / cuesta un cliente).
5. Cierra preguntando qué parte de mi trabajo me gusta y no quiero soltar.

Cuando tengas suficiente, dime "listo" y pasa a la fase 2.

FASE 2 — CLASIFICACIÓN
Clasifica cada tarea en una de estas cuatro categorías y justifica en una línea:
- AUTOMATIZAR YA: alta frecuencia, salida predecible, poca decisión, error barato.
- AUTOMATIZAR CON REVISIÓN: alta frecuencia, salida predecible, error caro.
  El sistema propone, un humano aprueba.
- ASISTIR, NO AUTOMATIZAR: requiere mi criterio. La IA prepara el material y
  yo decido.
- NO TOCAR: baja frecuencia, o es la parte del trabajo por la que me pagan.

FASE 3 — PLAN
Ordena las tareas de AUTOMATIZAR YA y AUTOMATIZAR CON REVISIÓN por
(minutos al mes recuperados) ÷ (dificultad de montarlo, 1 a 5).
Muéstrame la tabla ordenada como lista, no como tabla.

FASE 4 — SETUP DE LAS TRES PRIMERAS
Para cada una de las tres primeras, entrégame:
- Qué hace exactamente el sistema, en una frase.
- Con qué se construye: chat, proyecto, skill, conector o automatización externa.
- El prompt o las instrucciones completas, listas para copiar.
- Qué dato o acceso necesito conseguir antes de empezar.
- Cómo sé a las dos semanas si está funcionando, con un número.
- Qué error va a cometer primero y cómo lo cacho.

Reglas: no inventes cifras sobre mi negocio. Si te falta un dato para
priorizar, pregúntamelo en vez de suponerlo.

Las cuatro categorías, y por qué importan

La clasificación es la mitad del valor. Es lo que evita que montes un agente para algo que debía seguir siendo tuyo.

1. Automatizar ya alto volumen, error barato

Transcribir juntas y sacar los pendientes. Convertir notas de voz en tickets. Clasificar correos entrantes. Sacar el reporte semanal desde una hoja. Si el resultado sale mal, alguien lo nota y lo corrige en dos minutos.

Para quién: el primer sistema que debería montar cualquiera. Empieza aquí aunque no sea lo que más te pesa.

2. Automatizar con revisión propone, tú apruebas

Respuestas a clientes, cotizaciones, publicaciones, cambios de precio. La IA deja el borrador listo y un humano da el sí. Recuperas el 80% del tiempo sin asumir el riesgo del 20% restante.

Para quién: cualquier proceso que toca a un cliente o al dinero. La revisión no es desconfianza, es el diseño correcto.

3. Asistir, no automatizar tú decides

Negociar, contratar, priorizar el trimestre, decidir a qué cliente soltar. Aquí la IA arma el material: el resumen del historial, los tres escenarios, la lista de riesgos. La decisión sigue siendo tuya y debe seguir siéndolo.

Para quién: el trabajo por el que te contrataron. Automatizarlo no te libera, te vuelve prescindible.

4. No tocar déjalo en paz

Lo que haces una vez al trimestre. Lo que disfrutas. Lo que ya está resuelto con una plantilla que funciona. Esta categoría es la que casi nadie escribe, y es la que evita que pases seis semanas construyendo algo que se usa cuatro veces al año.

Para quién: para ti, dentro de dos meses, cuando estés tentado a automatizar por deporte.

Qué hacer con el resultado

La auditoría te va a devolver más candidatos de los que puedes atacar. Toma solo el primero.

El error más caro que veo en empresas que arrancan con IA es montar cinco cosas a medias en lugar de una completa. Cinco flujos a medias generan cinco fuentes de desconfianza, y la desconfianza mata la adopción mucho más rápido que la falta de herramientas. Un flujo que funciona y que la gente usa sin pensarlo compra permiso para el siguiente.

Dale dos semanas al primero. Si a los quince días el número que definiste en la fase 4 no se movió, no montes el segundo: arregla el primero o mátalo. Si sí se movió, ya tienes el caso interno para pedir tiempo, presupuesto o acceso a los datos que necesitas para el que sigue.

Lo que la auditoría no te va a decir

No te va a decir si tu proceso está bien diseñado. Una auditoría de tareas asume que las tareas que haces son las que hay que hacer, y a veces la respuesta correcta es borrar el paso completo, no automatizarlo.

Cuando la lista te salga larguísima y todo parezca urgente, ese es el síntoma. No tienes un problema de automatización: tienes un proceso que creció por acumulación. Antes de meterle IA, pregúntale al mismo chat: "de todas estas tareas, ¿cuáles existen solo porque otra tarea de la lista existe?". Ahí es donde suelen aparecer las tres o cuatro que se pueden borrar sin reemplazo.

Automatizar un proceso roto te deja el proceso roto corriendo más rápido, y con menos gente mirando. Vale la pena hacer la pregunta antes de escribir la primera línea del sistema. Si quieres seguir por ahí, la lista de qué soltarle a la IA primero y la de agente contra workflow son los dos pasos naturales después de esta auditoría.

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