Casi todo el mundo usa Claude en la caja de chat y nada más. Escribe, lee, copia, cierra. Y la caja de chat es la parte más chica de lo que hay ahí adentro.
El problema no es que la gente no quiera aprender el resto: es que nadie le ha dicho qué es cada cosa. La interfaz tiene proyectos, conectores, skills, instrucciones globales, pensamiento extendido, tareas programadas y un par de nombres más que no explican nada por sí solos.
Esta es la hoja de referencia. Cada función, dónde vive, qué plan necesitas y para qué la usarías de verdad. Al final va el orden en que conviene prenderlas, porque prenderlas todas el mismo día es la forma más rápida de no usar ninguna.
La regla de fondo
Todas estas funciones hacen lo mismo desde ángulos distintos: meterle contexto a Claude sin que tú lo escribas cada vez.
Un proyecto mete contexto de un tema. Un conector mete contexto de una herramienta. Una skill mete contexto de un proceso. Las instrucciones globales meten contexto tuyo. Si entiendes eso, no tienes que memorizar la lista: solo preguntas qué contexto le falta y ahí está la función que necesitas.
Las funciones
1. Chat
La conversación normal. Preguntas sueltas, tareas de una sola vez, cosas que no se van a repetir.
Es el 10% de lo que Claude puede hacer, y es donde la gente se queda. Si todo tu uso vive aquí, cada chat arranca de cero y tú pagas la diferencia en tiempo.
Dónde: claude.ai, chat nuevo. Plan: todos, incluido el gratis.
2. Proyectos
Chat con memoria. Subes archivos, escribes instrucciones personalizadas, y todas las conversaciones dentro de ese proyecto arrancan sabiendo eso.
Es la función con mejor relación entre esfuerzo y retorno de toda la lista. Diez minutos de configuración eliminan el párrafo de contexto que hoy escribes en cada chat.
Dónde: claude.ai → Proyectos → Crear proyecto. Plan: todos.
3. Cowork
Aquí Claude deja de contestar y empieza a ejecutar. Lee tus archivos, crea documentos, corre código y encadena tareas de varios pasos por su cuenta.
La diferencia con el chat no es de potencia sino de forma: en el chat le pides una respuesta, en Cowork le pides un resultado y él decide los pasos. Es donde vive el trabajo que antes delegabas a una persona.
Dónde: aplicación de escritorio → Cowork, en la barra lateral. Plan: requiere la app de escritorio.
4. Conectores y plugins
Los conectores son los accesos a tus herramientas reales: correo, calendario, Drive, Slack, tu CRM. Los plugins son paquetes que traen skills, conectores y comandos de un área completa, ya armados.
Sin conectores, Claude trabaja con lo que le pegues. Con conectores, trabaja con tus datos. Es el salto más grande de la lista y el que más gente pospone.
Dónde: Configuración → Personalizar → Conectores / Plugins. Plan: varía según la herramienta. Los 10 plugins de Cowork están desglosados aparte.
5. Skills y el creador de skills
Una skill es un conjunto de instrucciones guardadas que se activa sola cuando la tarea lo amerita. No la invocas: Claude la usa cuando detecta que aplica.
El creador de skills es la parte que casi nadie usa y la más valiosa: es una herramienta que te entrevista sobre un proceso tuyo y te devuelve la skill lista para instalar. No hay que escribir nada a mano.
Dónde: Configuración → Personalizar → Skills. Plan: todos.
6. Instrucciones globales y el archivo sobre mí
Las instrucciones globales las lee antes de cualquier tarea, en cualquier chat y cualquier proyecto. El archivo sobre mí define quién eres, a qué te dedicas y qué te importa.
Es el lugar correcto para todo lo que hoy escribes al inicio de cada mensaje: el tono, el idioma, el largo por defecto, las frases que no quieres leer nunca.
Dónde: Configuración → Personalizar → Instrucciones globales / Sobre mí. Plan: todos.
7. Pensamiento extendido
Un interruptor que hace que razone paso a paso antes de contestar. Tarda más y detecta más casos de borde.
La regla práctica: préndelo cuando el costo de equivocarse sea mayor que el costo de esperar. Un contrato, un análisis con datos contradictorios, una decisión con varias restricciones. Apágalo para redactar, reformatear y traducir, donde no aporta nada y solo te cuesta.
Dónde: selector de modelo, arriba del chat. Plan: planes de paga.
8. Tareas programadas
Cosas que corren solas en un horario: diario, semanal, lo que definas. El brief de la mañana, el resumen del viernes, el reporte del lunes.
Es la función que convierte a Claude de herramienta que abres en sistema que trabaja. Y el requisito para que sirva es el de siempre: sin conectores puestos, una tarea programada te va a mandar puntualmente un correo vacío.
Dónde: app de escritorio → Cowork → programar tarea. Plan: requiere la app de escritorio.
9. Dispatch
Control desde el celular de lo que Claude está haciendo en tu computadora. Lanzas una tarea, te vas, y revisas el avance desde el teléfono.
Suena a comodidad y en realidad cambia cuándo arranca el trabajo: la idea que se te ocurre saliendo de una junta ya no espera a que llegues al escritorio.
Dónde: desde el móvil, ligado a las tareas de la app de escritorio. Plan: app de escritorio más acceso móvil.
10. El selector de modelo
Arriba del chat eliges con qué modelo trabajas. Los más capaces razonan mejor, ven mejor las imágenes y se inventan menos cosas cuando no saben; los más rápidos cuestan una fracción y contestan igual de bien lo sencillo.
El error caro no es elegir mal: es no elegir nunca y dejar el mismo para todo. Cuál va con qué tarea está en la hoja de referencia de modelos.
Dónde: selector arriba del chat. Plan: los modelos más capaces requieren plan de paga.
El paso que todo mundo se salta: las instrucciones globales. Es la función más barata de toda la lista —quince minutos, una vez— y la que más gente deja en blanco. Mientras esté vacía, cada chat empieza con un Claude genérico que no sabe en qué idioma le hablas, qué tan largo quieres las respuestas ni a qué te dedicas. Todo lo demás de esta hoja rinde más cuando eso ya está puesto.
Qué usar según lo que estés haciendo
- Una pregunta suelta → chat, y ya.
- Algo que vas a repetir todas las semanas → proyecto con instrucciones.
- Algo con un formato fijo que siempre se hace igual → skill.
- Algo que necesita datos que viven en otra herramienta → conector.
- Algo de varios pasos donde no quieres ir dictando cada uno → Cowork.
- Algo que debería pasar sin que tú lo pidas → tarea programada.
- Algo donde equivocarse sale caro → pensamiento extendido y el modelo más capaz.
En qué orden prenderlo
Esta es la parte que decide si la hoja te sirve o solo te informa. No se prende todo el mismo día.
- Día 1. Crea un proyecto para tu trabajo principal y conecta dos herramientas: tu correo y tu calendario. Nada más.
- Día 2. Llena las instrucciones globales y el archivo sobre mí. Quince minutos.
- Día 3. Construye tu primera skill con el creador, sobre el proceso que más repites.
- Semana 2. Entra a Cowork y dale una tarea real de varios pasos. Ahí es donde vas a entender de qué se trata todo esto.
- Semana 3. Programa una tarea recurrente. La primera siempre es el brief de la mañana.
- De ahí en adelante. Modelo capaz y pensamiento extendido para lo importante. Modelo rápido para lo demás.
Y la señal de que estás avanzando no es cuántas funciones tienes prendidas. Es que tus mensajes se vuelvan más cortos. Si a las tres semanas sigues escribiendo párrafos de contexto antes de cada petición, algo está prendido pero vacío. Revisa ahí antes de prender lo siguiente.