Mandaste un correo. Alguien lo reenvió. Y en la oficina, sin que nadie lo diga en voz alta, quedó claro que ese texto no lo escribiste tú.
No fue por el contenido. Fue por seis palabras. "Aprovechar", "integral", "potenciar", "cabe destacar", un guion largo y un cierre que empezaba con "en resumen". Esa firma se reconoce en dos segundos, y el costo no es estético: es que a partir de ahí todo lo que mandes se lee con sospecha.
Lo bueno es que se apaga con un bloque de texto pegado una vez. Abajo está el bloque completo, cien palabras y frases, listo para copiar.
Por qué el modelo escribe así
No es un defecto raro: es el promedio. El modelo aprendió de una montaña de texto corporativo publicado en internet, y ese texto está lleno de relleno porque quien lo escribió tenía que llenar espacio sin comprometerse a nada.
Cuando no le dices qué evitar, el modelo entrega el centro de esa distribución. Escribe como escribe un comunicado de prensa. Prohibirle palabras no lo hace más creativo por magia, pero le quita el camino fácil y lo obliga a decir la cosa con el sustantivo que le toca.
Dónde se pega
Va en el mismo lugar donde viven tus reglas permanentes: en la app de escritorio, en la configuración, dentro de Cowork, en la sección de instrucciones globales. Si trabajas sobre todo en el navegador, el mismo bloque funciona en las preferencias de tu cuenta y en las instrucciones de cada proyecto.
Va junto a tus otras reglas, no en lugar de ellas. Las que dejo puestas siempre están en las 15 instrucciones globales.
Si además escribes en inglés, agrega abajo del bloque una línea con las equivalentes: delve, leverage, robust, seamless, tapestry, game-changer, it's worth noting that y in today's fast-paced world. Son las mismas costumbres traducidas, y en inglés están todavía más quemadas que en español porque llevan más tiempo circulando.
La lista completa
Nunca uses ninguna de estas palabras ni frases. Si necesitas
decir la idea, dila con palabras normales.
PALABRAS
profundizar, aprovechar, robusto, sinergia, integral, holístico,
transformador, disruptivo, innovador, revolucionario, vanguardia,
paradigma, ecosistema, panorama, abanico, sinfín, crisol, tapiz,
pilar, piedra angular, catalizador, impulsor, habilitador,
potenciar, optimizar, agilizar, facilitar, fomentar, cultivar,
forjar, desbloquear, desatar, elevar, empoderar, maximizar,
capitalizar, materializar, articular, vertebrar, subrayar,
recalcar, navegar, embarcarse, sumergirse, adentrarse,
meticuloso, matizado, multifacético, exhaustivo, sólido, clave,
crucial, vital, primordial, imprescindible, innegable,
indudablemente, ciertamente, notablemente, fundamentalmente,
esencialmente, asimismo, además, consecuentemente, testimonio,
fascinante
FRASES
"en el mundo actual", "en la era digital", "en un mundo cada vez
más", "hoy en día", "cabe destacar que", "es importante señalar
que", "es importante destacar que", "vale la pena mencionar",
"no está de más decir", "sin lugar a dudas", "al final del día",
"en última instancia", "cuando se trata de", "en el ámbito de",
"en el mundo de", "sumérgete en", "vamos a desglosarlo", "dicho
esto", "sin más preámbulo", "espero que este correo te encuentre
bien", "espero que te encuentres muy bien", "no dudes en
contactarme", "quedo a tus órdenes para cualquier duda", "con el
fin de", "de cara a", "en aras de", "un antes y un después", "la
punta del iceberg", "el santo grial de", "reinventar la rueda",
"llevar al siguiente nivel", "marcar la diferencia", "generar
valor agregado", "una solución integral"
PUNTUACIÓN Y PATRONES
- Nada de guiones largos. Usa punto, coma o paréntesis.
- Nada de emojis ni de signos de exclamación.
- No abras con "Excelente pregunta", "Claro que sí", "Por
supuesto" ni "Entiendo perfectamente".
- No arranques párrafos con "Además", "Asimismo", "Por otro
lado" ni "En este sentido".
- No cierres con "En resumen", "En conclusión" ni "Recuerda
que".
- No uses la construcción "no se trata de X, se trata de Y",
ni "X no es solo Y, es Z".
- No pongas tres adjetivos seguidos donde cabe uno.
- Di cada idea una sola vez. No la anuncies, la digas y la
resumas.
Si al escribir te sale una de estas y no encuentras cómo
reemplazarla, esa oración probablemente no dice nada. Bórrala.
Las que más te queman
Si solo vas a prohibir cinco, que sean estas.
"Soluciones integrales" y "generar valor agregado" son las dos que matan una propuesta comercial. Ambas existen para no decir qué vendes. El cliente que las lee entiende exactamente eso, aunque no sepa explicarlo.
"Espero que este correo te encuentre bien" es la primera línea de nueve de cada diez correos escritos por una máquina. Quien la lee ya sabe qué sigue y deja de leer con atención.
El guion largo es la marca más delatora de todas, porque casi nadie lo teclea a mano en español. Cuando aparecen tres en un párrafo, ya no hay duda.
"Cabe destacar que" nunca precede a algo destacable. Es puro carraspeo antes de la frase de verdad.
El paso que todo mundo se salta: agregar tus propias palabras. Toda industria tiene su relleno particular, y el tuyo no está en esta lista. Toma tres correos que hayas mandado el mes pasado, marca las palabras que usas porque suenan profesionales y no porque signifiquen algo, y súmalas al bloque. Ahí es donde la lista se vuelve tuya.
Lo que prohibir palabras no arregla
Un texto sin ninguna de estas cien puede seguir siendo un texto vacío. La lista quita la firma, no pone el contenido.
Lo que sí pone contenido es darle hechos: números reales, nombres reales, la objeción que de verdad te puso el cliente. Un correo con dos datos concretos no necesita adornos, y ahí es donde se nota que atrás hay alguien que sabe de qué está hablando.
Y una advertencia de operación: si tienes un equipo, esto no sirve como documento en un Drive. Sirve pegado en la configuración de cada persona, o metido en las instrucciones del proyecto compartido donde escriben todos. Una regla que hay que recordar no es una regla, es una buena intención.