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ClaudeCarrera

3 formas de usar Claude si estás buscando trabajo

Una extensión de Chrome llena las postulaciones por ti. Un proyecto te dice si calificas antes de aplicar. Y tu correo rastrea a cada reclutador y redacta tus seguimientos.

Buscar trabajo es un trabajo de tiempo completo mal diseñado. Llenas el mismo formulario cuarenta veces, cada portal te pide los datos en otro orden, mandas postulaciones a vacantes en las que nunca tuviste oportunidad, y a las seis semanas ya no te acuerdas a quién le escribiste ni quién nunca te contestó.

Nada de eso es difícil. Todo es tedioso, y el tedio es lo que hace que la gente mande veinte postulaciones descuidadas en vez de ocho buenas.

Estas tres piezas se llevan la parte mecánica completa: una llena las postulaciones, otra te dice si vale la pena aplicar antes de gastar la tarde, y la tercera lleva el control de todo el proceso y te redacta los seguimientos. Los tres prompts van completos.

1. La extensión de Chrome que llena las postulaciones

Se instala desde la tienda de extensiones de Chrome. A partir de ahí, en cualquier página de postulación abres la barra lateral —con el ícono, o seleccionando la pregunta que te está costando— y contesta con tu información ya cargada.

Lo que la hace útil no es la extensión: es qué tan completo esté el bloque de información que le pegas la primera vez. Este es el que uso.

Vas a ayudarme a llenar postulaciones de trabajo. Esta es toda mi
información. Úsala siempre; nunca inventes nada que no esté aquí.

DATOS
Nombre completo: [ ]
Correo: [ ]  Teléfono: [ ]  Ciudad y país: [ ]
LinkedIn: [ ]  Portafolio o sitio: [ ]
Disponibilidad para reubicarse: [ ]  Modalidad que busco: [ ]
Situación migratoria o permiso de trabajo, si aplica: [ ]

TRAYECTORIA (del más reciente al más viejo)
[Puesto] en [empresa], [fechas]
- Qué hacía, en una línea.
- 3 logros CON NÚMERO. Porcentaje, monto, tiempo, volumen.
[repite por cada puesto]

FORMACIÓN Y CERTIFICACIONES
[ ]

HABILIDADES
Técnicas: [ ]
De la industria: [ ]
Blandas, con un ejemplo real de cada una: [ ]

LO QUE BUSCO
Puestos: [ ]  Industrias: [ ]  Rango salarial: [ ]

CÓMO ESCRIBO
Directo, sin adornos. Frases cortas. Nada de "apasionado por",
"proactivo" ni "orientado a resultados".

REGLAS
- Respuestas cortas: 2 a 4 frases, sin repetir la pregunta.
- Preguntas de comportamiento: formato situación, tarea, acción y
  resultado, con el resultado en número. Máximo 150 palabras.
- Expectativa de sueldo: da el rango de arriba, con una línea de
  que es negociable según el paquete completo.
- Carta de presentación: 3 párrafos. Por qué esta empresa, qué
  traigo que le sirve a este puesto, qué quiero de la conversación.
- Antes de contestar, revisa qué pide la vacante y prioriza mi
  experiencia que sí coincide.
- Si algo que preguntan no está en mi información, dímelo. No lo
  rellenes con algo verosímil.

El paso que todo mundo se salta: los números. La diferencia entre una postulación que avanza y una que no casi siempre es que la primera dice "reduje el tiempo de cierre de 12 a 5 días" y la segunda dice "mejoré procesos". Si tu bloque de trayectoria no trae cifras, ninguna herramienta te las va a poder inventar —y no debería.

2. El proyecto que te dice si calificas antes de aplicar

Aquí está el ahorro real. La mayoría del tiempo perdido en una búsqueda se va en postulaciones a vacantes donde nunca hubo posibilidad, y eso se detecta en tres minutos.

Creas un proyecto llamado como quieras y le subes tu currículum, el texto de tu perfil de LinkedIn, tus evaluaciones de desempeño si las tienes y tus certificaciones. Esa información se queda ahí para todas las conversaciones del proyecto, así que ya no la vuelves a pegar.

Luego, por cada vacante, pegas la publicación y corres esto.

Analiza esta vacante contra mi perfil completo.

[pega la publicación]

Dame exactamente esto, en este orden:

1. CALIFICACIÓN DE ENCAJE de 0 a 100, desglosada en experiencia,
   habilidades técnicas, industria y nivel. Di qué componente me
   está hundiendo.
2. REQUISITOS. Tres listas: los que cumplo con evidencia de mi
   perfil, los que cumplo a medias y con qué lo argumentaría, y
   los que no cumplo.
3. LO QUE DICE ENTRE LÍNEAS. Qué revela el lenguaje de la
   publicación: nivel real del puesto, si el alcance es desmedido
   para una sola persona, si hay señales de rotación o de urgencia.
4. MI VENTAJA. Qué traigo yo que la mayoría de los que apliquen
   probablemente no. Y mi mayor vulnerabilidad frente a ellos.
5. VIÑETAS DE CURRÍCULUM reescritas para esta vacante, usando las
   palabras exactas de la publicación donde de verdad apliquen.
   Solo con logros que ya estén en mi perfil.
6. CARTA DE PRESENTACIÓN de 3 párrafos, lista para mandar.
7. CINCO PREGUNTAS que probablemente me hagan en entrevista, cada
   una con el esqueleto de mi respuesta según mi experiencia real.
8. VEREDICTO: aplicar, no aplicar, o guardar para después. Con la
   razón en una frase, y si es "no aplicar", qué me faltaría.

Nunca inventes experiencia que no tengo. Si me falta algo, dilo
claro y dime cómo se compensa, si es que se puede.

El punto 8 es el que hay que obedecer. Si el veredicto es "no aplicar" tres veces seguidas para el mismo tipo de vacante, el problema no son las vacantes: es que estás buscando en el nivel equivocado, y eso es información valiosa que nadie te iba a dar.

3. El correo como centro de mando

La tercera es la que sostiene el proceso cuando ya llevas cuarenta postulaciones. Conectas tu Gmail desde los ajustes de aplicaciones conectadas y programas una tarea semanal con /schedule. Yo la pongo los lunes a las 8 de la mañana.

Revisa mi bandeja de entrada de los últimos 7 días y arma mi
tablero de búsqueda de trabajo.

1. ESTADO DEL EMBUDO. Cada postulación en una de estas etapas:
   activa sin respuesta, en proceso, entrevista agendada,
   rechazada, o congelada (más de 14 días sin respuesta). Con
   empresa, puesto y fecha de la última interacción.

2. SEGUIMIENTOS DE ESTA SEMANA. A quién le escribo y por qué,
   ordenado por prioridad. Máximo cinco.

3. CORREOS YA REDACTADOS para cada seguimiento de la lista
   anterior, listos para revisar y mandar. Cuatro tipos:
   - Seguimiento de postulación sin respuesta.
   - Recordatorio a un reclutador que se quedó callado.
   - Agradecimiento después de entrevista.
   - Consulta por un proceso que se retrasó.
   Máximo 120 palabras cada uno. Sin adular. Que cada uno aporte
   algo nuevo, no solo "quería dar seguimiento".

4. NÚMEROS DE LA SEMANA. Postulaciones enviadas, tasa de
   respuesta, tasa de entrevista, y cuál es la postulación más
   vieja que sigue sin contestar.

5. PATRONES. Qué tipo de vacante me está respondiendo más y cuál
   no. Con una sola recomendación de qué cambiar.

REGLAS
- No confundas un correo de marketing de una empresa con una
  respuesta a una postulación. Verifica que sea una persona
  contestando a un proceso mío.
- Si un correo es ambiguo, ponlo en una lista aparte de "revisar
  a mano" en vez de clasificarlo mal.
- No mandes nada. Solo redacta.

La última regla no es negociable. Un correo de seguimiento enviado solo, sin que lo leas, es la forma más rápida de quemar un proceso que iba bien.

En qué orden montarlas

El proyecto primero, siempre. Es el que cambia cuántas postulaciones mandas y hacia dónde, y funciona desde la primera vacante que le pegues.

La extensión después, cuando ya tengas claro a qué tipo de puesto vas y tu bloque de información esté lleno con números. La tarea del correo hasta el final, cuando el volumen ya sea suficiente para que valga la pena un tablero.

Y una cosa que ninguna de las tres arregla: lo que decides en la entrevista y cómo llegas a ella. Para esa parte, el coach de entrevistas es lo que sigue.

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