El lunes no se arruina el lunes. Se arruina el domingo en la noche, cuando llegas a la cama con la sensación de que se te está olvidando algo y no sabes qué.
Esto es lo que corro cada domingo: seis bloques de diez minutos, con temporizador. Al final tengo la semana peleada contra el calendario real, tres prioridades escritas, las comidas resueltas, el dinero revisado y el lunes ya arrancado. Sesenta minutos, y el resto del domingo es domingo.
Los seis prompts van completos. Copia, pega, contesta.
Cómo se corre
Crea un proyecto de Claude que se llame Reset de domingo y pon los seis prompts en las instrucciones del proyecto, o guárdalos en una nota. Lo importante es no volver a escribirlos: si cada domingo tienes que recordar qué preguntar, esto no llega al tercer domingo.
Pon temporizador de diez minutos por bloque. Cuando suene, pasas al siguiente aunque no hayas terminado. El bloque incompleto no importa; el reset abandonado sí.
Y usa un solo chat para los seis. El bloque 3 necesita lo que salió del 1 y del 2.
Los seis bloques
1. El vaciado 10 min
Todo lo que traes en la cabeza, afuera. Sin ordenar, sin filtrar. Este bloque es el único que se hace hablando: dictado por voz, sin pensar.
Te voy a dictar todo lo que traigo en la cabeza sobre la semana
que viene: pendientes, preocupaciones, cosas sueltas, gente a la
que le debo una respuesta. Va a salir desordenado.
Cuando termine, devuélveme:
1. La lista limpia, agrupada en TRABAJO, CASA y PERSONAL.
2. Lo que en realidad es una sola cosa dicha de tres formas.
3. Lo que ya no aplica o que nadie va a extrañar si no se hace.
4. Lo que no depende de mí y solo estoy cargando.
No propongas soluciones todavía. Solo ordena y devuélvemelo.
Lo que se gana: la mitad de lo que te pesaba no era trabajo, era repetición.
2. La semana contra el calendario 10 min
Aquí es donde se cae el plan optimista. Le pegas tus compromisos reales y le pides que te diga cuántas horas libres quedan de verdad.
Estos son mis compromisos fijos de la semana que viene, con día y
hora: [pégalos]. Trabajo de [hora] a [hora].
Con la lista del bloque anterior:
1. Dime cuántas horas realmente libres me quedan por día, restando
traslados y una hora de comida.
2. Estima cuánto tarda cada pendiente de la lista.
3. Dime si la suma cabe. Si no cabe, dilo con el número: cuántas
horas de trabajo tengo para cuántas horas disponibles.
4. Propón qué se cae o qué se mueve a la semana siguiente.
No me acomodes las cosas para que quepan. Prefiero saber que no cabe.
Lo que se gana: dejar de prometer el jueves cosas que no caben desde el domingo.
3. Las tres prioridades 10 min
Tres, no cinco. Y escritas como resultado terminado, no como área de atención. "Avanzar la propuesta" no es una prioridad; "propuesta mandada al cliente" sí.
De todo lo que quedó en pie, elige las tres cosas que si se hacen
hacen que la semana haya valido la pena.
Para cada una devuélveme:
- El resultado terminado, en una línea, en pasado: "propuesta
enviada", no "trabajar en la propuesta".
- El día y la hora en que cabe, según el bloque anterior.
- La primera acción de diez minutos.
- Qué tiene que ser cierto para que no se logre. Sé concreto.
Después dime qué queda fuera de las tres y por qué está bien que
quede fuera. Necesito la frase para decirla sin culpa.
Lo que se gana: el viernes puedes contestar si la semana sirvió o no.
4. El dinero 10 min
Diez minutos alcanzan para lo que importa: qué entra, qué sale y qué se te va a pasar. No es armar un presupuesto, es no llevarte sustos.
Revisión de dinero de la semana. Te doy los datos:
- Cobros o ingresos que esperaba y aún no llegan: [lista]
- Pagos que salen esta semana, con fecha: [lista]
- Compras arriba de [monto] que estoy considerando: [lista]
Devuélveme:
1. Los pagos que caen antes de que entre el dinero. Ese es el
riesgo real, no el saldo del mes.
2. Los cobros vencidos y a quién hay que escribirle. Redáctame el
mensaje de cobro, corto y sin disculpas.
3. Una pregunta incómoda sobre las compras que estoy considerando.
No me des consejos generales de finanzas personales.
Lo que se gana: si facturas por tu cuenta o llevas un negocio chico, este bloque solo ya paga el reset. La cobranza se atrasa por no tener escrito el mensaje.
5. Las comidas 10 min
El bloque que parece el menos serio y es el que más decisiones te ahorra. Cinco comidas decididas son cinco discusiones internas que no vas a tener a las dos de la tarde.
Arma el plan de comidas de lunes a viernes con estas condiciones:
- En casa cocinamos [número] personas.
- Tiempo máximo entre semana: [minutos].
- Lo que no comemos: [restricciones].
- Lo que ya hay en el refrigerador y hay que gastar: [lista].
- Los días que como fuera: [días].
Devuélveme:
1. Las cinco comidas, una por día, priorizando lo que ya tengo.
2. La lista del súper agrupada por pasillo, no por receta.
3. Qué se puede dejar hecho el domingo en menos de 40 minutos.
Nada de recetas de más de siete ingredientes.
Lo que se gana: menos gasto de última hora y una decisión menos al día.
6. La nota para el lunes 10 min
El último bloque no planea: entrega. Escribe la nota que vas a abrir mañana a primera hora, cuando no te acuerdes de nada de esto.
Con todo lo de esta sesión, escríbeme la nota que voy a abrir
mañana a primera hora. Máximo 12 líneas.
Estructura:
- La primera acción de mañana, sola, arriba de todo. Concreta y de
menos de diez minutos.
- Las tres prioridades de la semana, en una línea cada una.
- Los compromisos de mañana con hora.
- Los mensajes que debo mandar antes de mediodía, ya redactados.
- Una línea con lo que decidí NO hacer esta semana.
Sin frases de ánimo. Escríbela para alguien que va a media máquina.
Lo que se gana: el lunes arranca en la primera acción, no en decidir cuál es.
El paso que todo mundo se salta: el bloque 2 se hace con el calendario abierto, pegando los compromisos reales. Casi todos lo contestan de memoria y por eso el plan siempre cabe. Un reset que nunca te dice que no cabe la semana no te está sirviendo de nada: es un ejercicio de autoengaño con mejor formato.
Lo que hace que se sostenga
El error más común no es saltarse un bloque. Es alargarlos. El día que el reset se vuelve de dos horas, se convierte en trabajo, y lo que se vuelve trabajo se abandona el domingo que estás cansado.
El segundo error es no volver a abrirlo. Deja la nota del bloque 6 en el mismo lugar donde ves la hora en la mañana. Si vive en un chat que hay que buscar, no existe.
Si esto te funciona dos o tres domingos, el siguiente paso natural es convertirlo en algo que se dispare solo. Ahí es donde un proyecto bien montado deja de ser una carpeta y empieza a ser un sistema, y donde un archivo de contexto sobre ti hace que dejes de repetirle lo mismo cada semana.
Empieza este domingo con tres bloques nada más: vaciado, calendario y prioridades. Los otros tres se agregan solos cuando extrañes lo que hacen.