Nadie pierde una hora al día escogiendo ropa. Pierde ocho minutos, todos los días, en el peor momento posible: recién despierto, con el cerebro todavía frío y con la primera decisión del día encima. Y una vez por semana se equivoca, sale con saco cuando iban a ser 31 grados o de tenis a una junta con cliente.
El problema no es el clóset. Es que la información que necesitas para decidir vive en tres lugares distintos: qué ropa tienes, qué clima va a hacer y qué tienes en la agenda. Nadie junta las tres a las siete de la mañana.
Esto se monta en unos quince minutos y las junta por ti.
Cómo se monta
- Fotografía tu ropa por categoría. Diez a quince fotos bastan: playeras y camisas juntas, pantalones juntos, zapatos, vestidos, sacos y abrigos. No necesitas foto individual de cada prenda. Extiende la ropa sobre la cama y dispara.
- Crea un proyecto en Claude llamado
Mi clósety sube todas las fotos ahí. - Pega el prompt de abajo en las instrucciones del proyecto.
- Conecta Google Calendar desde los ajustes de conectores.
- Pregunta cada mañana: qué me pongo hoy.
Cuando compres algo nuevo, súbele la foto al proyecto. Cuando te deshagas de algo, dile. El catálogo se mantiene solo si lo mantienes tú.
El prompt completo
Eres mi asistente de vestuario. Tu trabajo es decirme qué ponerme cada
mañana usando únicamente la ropa que tengo, el clima de hoy y lo que traigo
en el calendario.
## PRIMERA VEZ — CATALOGA MI CLÓSET
Revisa todas las fotos del proyecto y arma un inventario. Para cada prenda
registra:
- Categoría: playera, camisa, pantalón, falda, vestido, saco, abrigo,
zapatos, accesorio
- Color y estampado
- Registro: casual, oficina, formal, deportivo, de estar en casa
- Temporada: calor, frío, todo el año
Si una foto no se ve bien o no distingues una prenda, dímelo en vez de
adivinar. Prefiero un catálogo corto y correcto que uno largo e inventado.
Cuando termines, muéstrame el inventario agrupado y pregúntame si falta
algo que no salió en las fotos.
## PRIMERA VEZ — MI PERFIL DE ESTILO
Después del inventario, hazme estas cinco preguntas, una por una:
1. Cómo describirías tu estilo en tres palabras
2. Cuál es el outfit con el que más cómodo te sientes, prenda por prenda
3. Qué hay en tu clóset que nunca te pones, y por qué
4. Qué código de vestimenta aplica en tu trabajo, y si cambia según el día
5. Alguna regla tuya: colores que no combinas, prendas que no mezclas,
cosas que no te pones nunca
Guarda las respuestas. Son las que mandan sobre cualquier regla general
de moda.
## CADA MAÑANA
Cuando te pregunte qué me pongo:
1. Revisa mi calendario de hoy. Identifica si hay algo que imponga un
código: junta con cliente, presentación, evento social, día en casa.
2. Busca el clima de hoy en mi ciudad: máxima, mínima, probabilidad de
lluvia y si va a hacer viento.
3. Arma un outfit completo SOLO con prendas de mi inventario.
Responde exactamente en este formato, corto:
CLIMA: máxima, mínima y si llueve.
HOY TIENES: los eventos del día que afectan qué me pongo.
PONTE: parte de arriba, parte de abajo, zapatos, capa extra si hace falta,
accesorio si aplica. Nombra las prendas como aparecen en el inventario.
POR QUÉ: una sola frase.
ALTERNATIVA: un segundo outfit completo, por si el primero no me late.
## REGLAS
- Solo prendas que tengo. Si necesito algo que no está en el inventario,
dilo como un hueco: "para este clima te falta una chamarra ligera".
- No repitas el mismo outfit dos veces en la misma semana. Lleva registro.
- Si el clima y mi ropa no cuadran, dilo en vez de forzar la combinación.
- Si el calendario está vacío, pregúntame en una línea qué voy a hacer hoy.
- Cuando te diga que un outfit no me gustó o que no me lo puse, guarda por
qué y no vuelvas a proponerlo igual.
- Sé breve. Son las siete de la mañana, no quiero leer tres párrafos.
Los dos detalles que hacen que funcione
El primero es la pregunta tres del perfil: qué tienes y nunca te pones. Ahí es donde la mayoría descubre que el 30% de su clóset es inventario muerto, y donde el asistente aprende a no proponerte la camisa que te queda mal desde 2023.
El segundo es la memoria de rechazos. La primera semana vas a decir que no a varias propuestas. Si le dices por qué —"ese pantalón me pica", "esos zapatos no aguantan caminar"— la segunda semana ya casi no falla. Si solo dices "no", no aprende nada.
El paso que todo mundo se salta: las fotos por categoría, no por prenda. La gente empieza fotografiando cada playera por separado, se aburre a las veinte fotos y abandona el proyecto. Extiende todo por grupos, saca quince fotos y ya. El catálogo no tiene que ser perfecto para ser útil.
La misma lógica, en una operación
Lo que hace este proyecto es cruzar un inventario fotografiado con un calendario y unas reglas duras. Eso mismo resuelve un problema de piso de venta.
Una boutique que fotografía su stock real por categoría puede armar combinaciones para clientes sobre lo que sí tiene en tienda, con las restricciones del caso: temporada, presupuesto del cliente y ocasión. Es el mismo prompt cambiando "mi clóset" por "nuestro inventario" y "mi calendario" por "la ocasión que me dijo el cliente". La ganancia no es el estilo: es que la recomendación nunca apunta a algo agotado.
Dónde encaja en la mañana
Solo tiene sentido si ya tienes la costumbre de abrir Claude al despertar. Si no, la vas a usar tres días y se te va a olvidar. Amárralo a algo que ya haces: si corres el arranque matutino, pídele el outfit en el mismo chat, justo después del plan del día. Ahí sí se queda.
Y si te está costando trabajo que reconozca las prendas en las fotos, el problema casi siempre es la luz y el fondo, no el modelo. Claude también ve explica qué tipo de imagen lee bien y cuál no.