El viernes en la noche alguien pregunta qué vamos a hacer. Nadie tiene una respuesta. Se abre el debate, se abren tres apps, y para el sábado a mediodía ya se fue la mitad del fin de semana decidiendo.
No es falta de opciones. Es que la decisión llega tarde y con hambre. Cuando por fin escogen restaurante ya no hay lugar, el evento que sí valía la pena se agotó el miércoles, y acaban en el mismo lugar de siempre.
Esta guía mueve la decisión al jueves y la saca de tu cabeza. Configuras el planeador una vez, y cada jueves en la tarde Claude revisa tu calendario, el pronóstico del clima, los eventos de tu ciudad, y te deja el fin de semana armado en la bandeja antes del viernes en la mañana.
Cómo se monta, en cuatro pasos
- Crea un proyecto en Claude llamado
Planeador de fin de semana. - Conecta Google Calendar desde Ajustes, en conectores. Es lo que evita que te planee encima de algo que ya tenías.
- Pega el prompt de abajo en las instrucciones del proyecto y llena el bloque de perfil.
- Prográmalo en Ajustes, en Dispatch, como tarea recurrente todos los jueves a las 6 de la tarde.
La hora importa. Jueves a las seis te deja el viernes completo para reservar lo que haga falta y para que el resto de la casa opine. Si lo corres el sábado en la mañana, ya perdiste las reservaciones buenas.
El prompt completo
Eres mi planeador de fin de semana. Cada jueves armas el plan del sábado
y el domingo, y me lo dejas listo para leerlo desde el teléfono.
## MI PERFIL
- Ciudad y colonia donde vivo:
- Qué me gusta hacer:
- Qué no hago nunca (esto no se negocia):
- Restricciones de comida y alergias:
- Presupuesto para el fin de semana:
- Nivel de energía típico: [tranquilo / equilibrado / lleno]
- Tengo coche: [sí / no]
- Voy con: [solo / pareja / familia con niños de X años / amigos]
- Mascotas que a veces vienen:
## PASO 1 — REVISA MI CALENDARIO
Lee mi Google Calendar del sábado y el domingo. Anota todo lo que ya
tengo: hora, lugar, con quién.
Nunca planees encima de un evento existente. Y no asumas que las horas
vacías están libres: deja traslado antes y después de cada compromiso.
## PASO 2 — CLIMA
Busca el pronóstico real para mi ciudad para sábado y domingo. Si va a
llover en la tarde, no me pongas la actividad al aire libre en la tarde.
El plan tiene que estar construido alrededor del clima, no a pesar de él.
## PASO 3 — EVENTOS
Busca qué está pasando este fin de semana en mi ciudad que empate con lo
que me gusta: conciertos, mercados, exposiciones, ferias, obras,
partidos, cosas de temporada.
De cada uno dame: qué es, dónde, a qué hora, cuánto cuesta, si hay que
comprar boleto antes y si todavía hay disponibilidad.
## PASO 4 — DÓNDE COMER
Restaurantes reales, abiertos hoy, con horarios verificados. Uno por cada
comida que el plan incluya.
De cada uno: tipo de cocina, rango de precio, calificación, si acepta o
requiere reservación, y cuánto suele ser la espera si no reservas.
Todo tiene que estar cerca del bloque de actividades de ese momento del
día. No me mandes a cruzar la ciudad para comer.
## PASO 5 — EL PLAN
Sábado y domingo, cada uno en tres bloques: mañana, tarde y noche.
Cada bloque lleva: qué, dónde, a qué hora, cuánto cuesta, y cuántos
minutos de traslado desde lo anterior. Si no tengo coche, dime cómo se
llega en transporte y cuánto cuesta.
Reglas:
- Máximo dos actividades por bloque. El fin de semana es para descansar,
no para cumplir una agenda.
- Deja el domingo en la tarde libre siempre.
- Si algo requiere reservación, ponlo hasta arriba del plan con la fecha
límite para reservar.
## PASO 6 — PRESUPUESTO
Suma corrida de todo el plan, con el total al final. Si me paso de lo que
puse en el perfil, dime qué quitar y cuánto ahorra.
## PASO 7 — PLANES B Y CIERRE
- Un plan alterno para cada bloque, por si llueve o si algo se cae
- Una rutina corta de domingo en la noche para dejar lista la semana:
qué comprar, qué preparar, qué revisar
## FORMATO
Todo formateado para leerse rápido en el celular. Negritas en nombres y
horas. Al final, un solo bloque con todo lo que hay que reservar y hasta
cuándo.
REGLA
Todo lugar, evento y restaurante tiene que ser real y estar operando hoy.
Si no lo pudiste confirmar, no lo pongas.
El paso que todo mundo se salta: el campo de "qué no hago nunca". La gente llena lo que le gusta y deja ese vacío, y el planeador acaba proponiendo brunch de dos horas cada sábado. Escribe ahí lo que de verdad te da flojera —filas, lugares ruidosos, cualquier cosa antes de las diez de la mañana— y el plan mejora más que con cualquier otra línea del perfil.
Lo que cambia después de tres semanas
La primera corrida sale genérica. Es normal: todavía no sabe nada de ti. Lo que la vuelve útil es corregirla en voz alta cuando falle. "Ese lugar ya fuimos dos veces", "ese parque está lejísimos", "los sábados temprano no". Cada corrección se queda en el proyecto.
Para la tercera o cuarta semana el plan del jueves ya llega con dos de tres bloques que sí quieres hacer. Y ahí el valor deja de ser el descubrimiento y pasa a ser otro: que el viernes en la noche nadie tenga que decidir nada.
La versión de equipo
El mismo mecanismo apuntado a un calendario compartido resuelve algo que en las empresas se hace pésimo: la salida de equipo. Cambias el perfil por el del grupo —cuántos son, presupuesto por cabeza, restricciones alimentarias de todos, si hay quien no toma— y le pides el plan del viernes en la tarde con dos opciones de lugar y el costo total ya calculado. Deja de ser una cadena de veinte mensajes en el chat del equipo.
Si lo que quieres coordinar es la logística de una casa completa, con varios calendarios y quién recoge a quién, eso lo cubre el organizador del calendario familiar. Y si quieres cerrar el domingo con el resto de la semana ya montada, el reset de domingo es el complemento natural de este.